MEDICINA CHINA PADECIMIENTOS FÍSICOS Y EMOCIONES

La medicina tradicional china considera que todas las enfermedades y los sufrimientos físicos de origen interno nacen del desequilibrio de las emociones. La obesidad, hipertensión, colitis y gastritis, no sólo son síntomas de mala alimentación ya que para esta corriente, existen cinco elementos que en conjunto equilibran (o viceversa) al cuerpo.

Los órganos y las emociones se nutren y pueden constituir un sistema saludable. Los alimentos si se consumen con moderación y bajo un enfoque de estabilización, pueden ayudar a que el cuerpo sane.

No existen emociones negativas por sí mismas, cada una tiene su función para garantizar y favorecer la vida. Cuando éstas son excesivas o crónicamente retenidas generan enfermedades. Para tener herramientas que cambien hábitos y sabores que nos han heredado nuestros padres, debemos empezar por conocer esta relación corporal de construcción social que se relaciona con el padecimiento.

            Hay familias con ira, depresivas, ansiosas, tristes o con miedo. Si identificamos el platillo preferido o el que se acostumbra en las celebraciones de nuestra familia, nos daremos cuenta a qué tipo pertenecemos: los domingos de carnitas o de barbacoa, las botanas de chiles, el refresco en la mesa, ¿les parece familiar?

Una alimentación equilibrada que incluye verduras, hojas verdes, frutas, tubérculos, leguminosas, pescados, mariscos, así como agua natural, nos puede ayudar a tener una vida sana.

A continuación se presentan algunos puntos importantes de esta teoría oriental vinculada a los órganos y sus referencias.

HÍGADO Y VESÍCULA BILIAR

La ira es la emoción que identifica a estos órganos. La cólera puede ser una válvula de seguridad para salvaguardar la integridad del hígado, pero la rabia en exceso lo perjudica.

 El están relacionada con la madera. Alimentan principalmente a uñas y tendones, el color con el que se les relaciona es el verde, el sabor dominante es el ácido y su sentido es la vista.

 Un desequilibrio en hígado y vesícula biliar a largo plazo puede encadenar enfermedades como miopía, ceguera, triglicéridos elevados, hepatitis, así como desgarres en tendones.

Para ayudar en el tratamiento de estos padecimientos, se debe evitar el consumo excesivo de irritantes como café y limón, ya que se considera que el ácido magnifica la emoción de la ira. Es preferible comer nopales y hojas verdes de color obscuro (espinaca, berros, acelgas) de preferencia crudas o al vapor.

Ambos están relacionados con el fuego, y nutren principalmente los vasos sanguíneos. El color que los caracteriza es el rojo, su sabor dominante es el amargo, su sentido es el tacto (cara y pulso) y su emoción es la alegría pero demasiado júbilo hace latir y turba el plexo solar.

Las personas que han experimentado inestabilidad en el corazón y han vivido con ello mucho tiempo pueden tener arritmias, depresión e infartos.

 Para armonizar el organismo se debe incluir a la dieta de hojas verdes alimentos de color rojo: jitomate, sandia, fresa, rábanos, manzanas rojas, arándanos, cerezas, arándanos… todo fresco.

La reflexión le sirve al bazo para dar forma a los pensamientos, pero el exceso de preocupación provoca problemas al estómago. Estos órganos están relacionados con la tierra y los músculos; su color es amarillo, su sabor es el dulce, su sentido es el gusto y la emoción predominante es la ansiedad.

Las enfermedades que se desarrollan al consumir en exceso productos dulces y al estar el sistema en un continuo desbalance incluyen diabetes, gastritis y desgarres en músculos.

Por tal, es recomendable eliminar o disminuir el consumo de azucares procesados, harinas, refrescos y dulces. Para estabilizar es necesario incluir a la dieta (rica en verduras y frutas), alimentos de color amarillo en este caso tubérculos, zanahoria, papa, yuca e incluso jícama.

Cuando se tenga un ataque de ansiedad y el cuerpo pida azúcar, los terapeutas de la medicina tradicional china recomiendan que en lugar de consumir un dulce o pan, se coma una fruta, como una manzana pequeña o una rebanada de papaya, así daremos el dulce que el cuerpo nos pide pero de forma natural.

Su elemento es el metal, alimenta la piel y cabello, su color es el blanco, el sabor predominante es el picante y su sentido es el olfato. La emoción que se le atribuye es la tristeza.

La tristeza favorece la interiorización y la sensibilidad perceptiva útil para los pulmones, pero el exceso o la falta de llanto bloquea el pecho y obstruye las vías respiratorias.

Un desequilibrio en pulmón e intestino grueso pueden desencadenar gripa, tos, migraña, colitis e incluso cáncer de colón.

 Por lo tanto, a las comidas -que como hemos visto, la medicina tradicional china promueve que sea de colores variados- se debe incorporar hierro: lenteja, frijol, haba, garbanzo, pescados y mariscos.

 

Su elemento es el agua, nutre a los huesos y a la médula. Estos órganos están vinculados con el color negro, el sabor salado, el sentido del oído y la emoción el miedo.

El miedo nos estimula a actuar con prudencia, conservando la energía en los riñones, pero si es desproporcionado e irracional, provoca una pérdida de líquidos y de energía esencial.

Las patologías que se pueden desencadenar son incontinencia, insuficiencia renal, cálculos e infecciones en vías urinarias.

Se debe evitar el consumo de sal, consomé en polvo y es necesario tomar agua natural.

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 Fuentes: https://www.elclaustro.edu.mx/claustronomia/index.php/investigacion/item/182-alimentos-que-curan-introduccion-a-la-teoria-de-los-cinco-elementos

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